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Peña Prieta

Con sus 2.539 metros de altitud, Peña Prieta es el punto culminante de la cordillera Cantábrica. Su cima se alza, rodeada de lagunas de origen glaciar, en el corazón del macizo de Fuentes Carrionas. Bien es verdad que la montaña pertenece a la Liébana, y vierte aguas al Deva a través del río Quiviesa y sus afluentes. Sin embargo, el pico del Infierno, que no es otra cosa que la antecima meridional de Peña Prieta, se yergue directamente sobre la laguna de Fuentes Carrionas, cerrando por el norte el antiguo circo glaciar donde nace el río Carrión.

Vistas de Peña Prieta

En Llánaves de la Reina (1.390 m) pongo rumbo hacia el este por el valle del Naranco. A mi derecha queda la sierra de Orpiñas, abrupta en extremo en su parte más alta, hasta donde se extiende la franja de conglomerados cuarcíticos que, casi sin interrupciones, viene de Peña Prieta pasando por el Alto de Cubil del Can y el Boquerón de Bobias.

Por debajo del nivel de conglomerados, los pinos de repoblación cubren las laderas, contrastando con la vegetación de la vertiente septentrional del valle, la Solana, constituida por brezos, escobas y matas de roble.

Llánaves de la ReinaEl valle del Naranco y la localidad de Llánaves de la Reina en el piedemonte del Vallines.

En dos kilómetros llego a la altura del Portillo del Boquerón (1.510 m, 2,3 km), estrecho paso hacia el puerto de San Glorio abierto en el largo y vertical contrafuerte del pico del Portillo de las Yeguas.

Me encuentro ya en la amplia vega del Naranco (1.530 m, 2,6 km), con sus dos refugios a la vista; uno de ellos, el más alejado, construido en 1976 por el Club Alpino Tajahierro, y dedicado a Amalio Fernández Mariñas.

Vega NarancoLa vega del Naranco y el refugio Amalio Fernández Mariñas.

La vega del Naranco y el refugio Amalio Fernández Mariñas

A la altura del primer refugio, me encamino hacia el sur. A mi izquierda quedan ahora los pindios valles de la Majarriba y Nueve Fuentes, dos zonas de buenos manantiales por donde se puede subir al collado del Robadoiro y acceder a los valles cántabros de Cubil del Can y Riofrío. De hecho, éste era uno de los tradicionales itinerarios utilizados por los habitantes de Llánaves para pasar al valle del Carrión.

Desde el collado del Robadoiro también es posible coronar Peña Prieta, aunque para ello sea preciso superar el escarpe (no muy complicado) situado en la cima del Alto de Cubil del Can.

Sigo por la vega del Naranco hasta que se extingue junto al muro de conglomerados. Poco a poco, por un buen camino que serpentea entre brezos, asciendo al Boquerón de Bobias (1.859 m, 5,2 km), extraordinario ejemplo de difluencia glaciar y lugar de paso a los valles de Bobias y Lechada.

Peña PrietaPeña Prieta desde Vallines.

A mi izquierda observo la larga cuesta que me separa de la loma cimera, loma que describiendo una curva enlaza el Alto de Cubil del Can con Peña Prieta, y encierra, en la vertiente opuesta, los pozos de los Altares.

Canaleta de BobiasLa Canaleta de Bobias nace muy cerca de la línea de cumbres que enlaza el Alto de Cubil del Can con el Mojón de las Tres Provincias. En las inmediaciones del Boquerón se une al río del Hoyo Empedrado para formar el río Bobias.

Por fortuna, el terreno es franco, y, progresando por la derecha de la maravilla que es la Canaleta de Bobias, no tardo mucho en salvar los alrededor de quinientos cincuenta metros de desnivel.

Peña PrietaEl Alto de Cubil del Can y la larga cresta que lo une al Mojón de las Tres Provincias.

En la loma, a más de 2.400 metros de altitud (2.420 m, 7,5 km), doy con una senda que me lleva hasta la cima del Mojón de las Tres Provincias (2.499 m, 8,4 km), así denominado porque en su cumbre confluyen los límites de León, Palencia y Cantabria.

Tres ProvinciasEl Mojón de las Tres Provincias.

Desde este señalado bastión, desciendo hacia naciente para recorrer la cresta que lo une con el pico del Infierno; y, sin necesidad de coronar esta montaña, tiro, al poco de empezar a subirla, por una senda bien marcada en su ladera occidental que me deja en la cima de Peña Prieta (2.539 m, 9,2 km). En condiciones invernales, el tramo entre el Mojón de las Tres Provincias y Peña Prieta puede resultar expuesto.

Peña Prieta desde el Mojón de las Tres ProvinciasPeña Prieta vista desde el Mojón de las Tres Provincias. El sendero se dirige a la cumbre principal (izquierda) por debajo de la cima secundaria o pico del Infierno.

Peña PrietaEn la cresta, tras descender del Mojón de las Tres Provincias

Peña PrietaLlegando a la cima.

El punto culminante de la cordillera se encuentra rodeado de lagunas. La más importante, ubicada al sur (y no visible desde la cima principal), es la de Fuentes Carrionas, nacedero del río Carrión.

La laguna de Fuentes Carrionas

Curavacas y laguna de Fuentes CarrionasLa laguna de Fuentes Carrionas y el Curavacas.

Si bien la vista más espectacular es la del circo de los pozos de los Altares (oeste de la cumbre), paisaje agreste, atravesado por un llamativo estrato calizo, y con los Picos de Europa como telón de fondo.

Peña PrietaPeña Prieta y los pozos de los Altares.

Vista desde Peña PrietaLos pozos de los Altares con los Picos de Europa como telón de fondo.

El regreso lo hago por el Hoyo Empedrado (2.080 m, 11,5 km), sobrecogedor paraje situado en el extremo noroeste del “stock” granítico de Peña Prieta, un afloramiento de granodiorita que tiene su centro en las Agujas de Cardaño, y se extiende, más o menos, entre el pozo de las Lomas, la laguna de Fuentes Carrionas, el Mojón de las Tres Provincias y el Hoyo Empedrado.

Hoyo EmpedradoLa laguna del Hoyo Empedrado.

Aquí, a más de dos mil metros de altura, rodeado por las grandes montañas cantábricas, con el agua brotando por doquier y remansándose en una pequeña laguna, el ambiente es muy especial. Y ello pese a la proximidad de la pista que viene de Portilla, y por la que cómodamente regreso al Boquerón de Bobias.

La pista daba acceso a un yacimiento de talco del que aún perduran las escombreras, depositadas al oeste de la laguna, inmediatamente por debajo de su nivel. Para quienes gusten de paseos más tranquilos por la montaña, el lago del Hoyo Empedrado, alcanzable desde Llánaves en menos de tres horas de sosegada caminata, resultará, sin duda, un buen objetivo.

LechadaConvertido en escaparate de extraordinarias preocupaciones ambientales, en el entorno leonés del puerto de San Glorio confluyen cuatro figuras de protección a la naturaleza: el Plan de Recuperación del Oso Pardo Cantábrico, el Parque Regional de Picos de Europa, una Zona de Especial Protección para las Aves y un Lugar de Importancia Comunitaria. Un abrumador marco legal que tal vez no sea suficiente para conjurar el peligro que se cierne sobre las tierras altas del valle de Lechada.

También se puede llegar hasta el lago desde Portilla de la Reina, siguiendo la larga pista que avanza por los valles de Lechada y Bobias. Pese a su mayor desnivel, la ventaja de este itinerario estriba en que la altura se gana muy suavemente.

Si optamos por él, pasaremos por lugares tan pintorescos como el Orgoño del Río Hondero, umbrío escobio formado entre la peña de Bellute y el Bustote; la fresca fuente de Valdorejo, que brota a la altura de la desembocadura del arroyo homónimo en el Lechada; el emplazamiento del desaparecido pueblo de San Andrés; y los suaves prados de Cuenca, al pie del afloramiento calizo de la sierra de Orpiñas, junto a la muy nombrada cascada de las Pozas.

Distancia (total) 18,8 kilómetros
Ascensión acumulada 1.290 metros

Distancia (solo ida) 9,2 kilómetros
Ascensión acumulada 1.225 metros

Mapa de la ruta Track Wikiloc
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