La Morra de Lechugales por la canal de Lechugales (regreso por la canal de las Arredondas)

La Morra de Lechugales se corona con relativa facilidad desde el norte, vertiente por la que el caótico y dislocado universo de Ándara declina con cierta suavidad hacia la carretera que une Sotres y Tresviso.

Morra de Lechugales

Ándara desde la sierra Mediana

La vertiente meridional de Ándara desde la cota 1887 de la sierra Mediana.

En cambio, la vertiente meridional del macizo oriental de Picos es una enorme muralla que se desploma sobre la Liébana. Rasgan esta muralla varias canales que comunican los verdes valles con las ásperas cimas calizas.

Una de esas canales, la de Lechugales, se encuentra entre las más duras y salvajes de los Picos de Europa.

Ándara desde la sierra Mediana

Detalle de la cabecera de la canal de Lechugales.

Aparcamos el coche en la parte alta de Tanarrio (640 m), y comenzamos a caminar a las 9:57 por la calle que se dirige a unos alojamientos turísticos.

Con la vista puesta en las inconfundibles Piedras Negras, no es fácil perderse pese a las numerosas bifurcaciones que jalonan el camino.

Ascensión a la Morra de Lechugales

Justo por encima del bosque, unas rocas de color más oscuro (Piedras Negras) guían nuestros pasos.

Casi al pie de Piedras Negras, cruzamos la riega homónima para superar por arriba un pequeño hombro que nos deposita en la Campa (1200 m, 3,8 km), es decir, en la base de la canal de Lechugales.

Ascendemos primero por el centro de la canal, superando dos resaltes fáciles. A continuación, se abren tres posibilidades en forma de canalones (1430 m, 4,3 km). Elegimos el de la derecha, y continuamos remontando la canal por esa mano.

Ascensión a la Morra de Lechugales

Canal de Lechugales

Remontando la canal.

Alcanzamos un pequeño circo donde suele sestear el ganado. Lo superamos y proseguimos hacia la derecha para hacer pie en un sendero que sube sin muchas contemplaciones. La canal, siempre muy pendiente y bastante herbosa hasta aquí, se torna cada vez más pedregosa.

Canal de Lechugales

La canal no da tregua. No hay pasos difíciles, pero la dureza mengua con rapidez nuestras fuerzas.

Nos tomamos un respiro en un minúsculo y verde rellano (2100 m, 6,1 km) (bien visible en la foto siguiente, a la derecha del nevero), donde confluye nuestro itinerario con los que se dirigen a la horcada del Jerru y a la horcada del Pino Cimera. Aquí, la canal gira levemente a la izquierda, convertida ya definitivamente en un mundo de roca y pedreros.

Canal de Lechugales

Vista de la canal de Lechugales desde la cumbre de la Morra.

La dura subida nos deposita en el circo superior de la canal.

Canal de Lechugales

Itinerario por la parte superior de la canal. Fotografía tomada desde el pico de la Canal Mermeja.

Para hacer la progresión menos penosa, nos acercamos a los paredones de la Morra, y continuamos subiendo hasta salir a la línea de cumbres en el borde del hoyo del Evangelista, entre la Silla de Caballo y nuestro objetivo (2390 m, 7 km).

Canal de Lechugales

En los últimos tramos de la canal, con la cumbre de la Morra de Lechugales detrás.

Desde aquí, ponemos rumbo al suroeste para, tras un interesante recorrido, coronar la Morra a las 14:15 (2441 m, 7,4 km). Solo en la base del torreón cimero encontramos un paso de cierta dificultad: una corta chimenea vertical pero con buenos agarres (III-).

Ascensión a la Morra de Lechugales

Acercándonos a la cumbre.

Morra de Lechugales

Llegando al resalte cimero de la Morra de Lechugales.

Ascensión a la Morra de Lechugales

Morra de Lechugales

Chimenea (III-) en la parte inferior del resalte.

Dejamos la cima a las 14:55, y desandamos nuestros pasos hasta el collado en el que ganamos la línea de cumbres. Aquí viramos al norte para avanzar a media altura por el hoyo del Evangelista.

Cometemos el error de bajar al fondo del hoyo (lo mejor es mantener la altura, tirando hacia la ladera de la Pica del Jierro, y bajar por ella). Hasta el hoyo del Evangelista llega una antigua pista minera, que fue la que nos engatusó para bajar hasta allí. La pista está muy deteriorada, cortada en algunos tramos, aunque la verdad es que no se anda mal.

Morra de Lechugales

Ascensión a la Morra de Lechugales

Hacia la canal de las Arredondas.

El recorrido hasta dar con la canal de las Arredondas (2193 m, 9,6 km) es largo: nos lleva casi una hora.

canal de las Arredondas

La canal de las Arredondas.

Bastante cansados, bajamos Arredondas, una canal más "humana" que Lechugales. Puede verse una descripción detallada de la canal de las Arredondas en la ruta a la Rasa de la Inagotable.

En Brez (750 m, 16,6 km), cogemos la carretera para llegar a Tanarrio a las 18:35.

Vistas desde la cima

Distancia (total) 18,1 kilómetros
Ascensión acumulada 1900 metros

Mapa de la ruta Track
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