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Cresta oriental del Gilbo

Pico Gilbo

Salimos de Horcadas (1130 m) por la pista que, entre el Raso y el cueto Casnello, se interna en el bosque y se dirige a las praderas de las Vallejas, en la base del Gilbo.

Horcadas y el Gilbo

De Horcadas sale una pista que, entre el Raso y el puntiagudo Cueto Casnello, se aproxima a las paredes del Gilbo. Detrás del Gilbo se eleva el Yordas; y, al fondo, la nevada cúpula de Ten.

Dejamos atrás la fuente de las Pecinas (1255 m, 1,1 km) y la de Coto Rubio (1300 m, 1,8 km), y llegamos al prado de la Collada (1300 m, 2,1 km), donde el camino se bifurca: el ramal de la derecha (más marcado) desciende y regresa a Horcadas pasando al lado del collado del Baile; el de la izquierda, que es el que nos interesa, continúa subiendo hasta una valla, donde termina la pista (1325 m, 2,3 km).

Riaño

Riaño y la sierra de Hormas desde el camino de ascenso al Gilbo.

Cruzamos una valla y continuamos ascendiendo por un estrecho sendero hacia la Pedrera, el collado que forman el Gilbo y la peña Sarnosa (1450 m, 2,9 km). De este collado arranca la abrupta cresta oriental del Gilbo, que salva unos 200 metros de desnivel en algo menos de medio kilómetro.

Gilbo

El collado entre el Gilbo y la peña Sarnosa (la Pedrera). De él arranca la cresta oriental del Gilbo.

La roca de la cresta es, en general, de buena calidad. Algo peor, como siempre, la orientada al norte. Resulta preciso prestar especial atención en los tramos que discurren por esta vertiente, pues a la dudosa calidad de la roca se une el hecho de que, salvo en verano, suele estar húmeda y resbaladiza.

Cresta oriental del Gilbo

Cresta oriental (amarillo) y vía normal (naranja).

Al principio, la cresta es fácil aunque exige alguna que otra trepada, y la sensación de vacío va creciendo.

Cresta oriental del Gilbo
Gilbo

Iniciando la ascensión por la cresta oriental.

Pero, poco a poco, la cosa se va complicando. A partir de unos 1550 metros de altitud, los pasos son los siguientes:

1. Fisura vertical por la vertiente sur (III+): buena roca con excelentes agarres, pero muy expuesta.

Gilbo

En el paso 1 (III+).

Gilbo

La flecha señala la situación del paso 1.

2. Resalte para acceder al tramo horizontal (II): roca mediocre si se hace por el filo.

3. Tramo horizontal (I+): Aéreo, con buena roca, en general.

Gilbo

Tramo horizontal de la cresta.

4. Acceso al último resalte (II): buena roca, expuesto.

Gilbo

Llambrias previas al último resalte.

5. Último resalte y tramo afilado de la cresta (III/III+): roca dudosa, muy expuesto.

Gilbo

En el tramo afilado de la cresta.

El paso 1 se puede esquivar por la derecha. Aunque, en mi opinión, no se gana gran cosa: algo menos de dificultad pero a costa de progresar por la roca mediocre de la vertiente norte.

El paso 5 se puede evitar por la zona herbosa de la derecha, que se va apartando de la arista para alcanzar, sin grandes problemas, la cima secundaria.

La cresta culmina en la cumbre secundaria del Gilbo, separada de la principal (1679 m, 3,6 km) por un collado carente de complicaciones.

Gilbo
Gilbo

Descendiendo por la cresta occidental.

Descendemos por la fácil cresta occidental, aunque la abandonamos enseguida (1650 m, 3,8 km) para coger la vertiginosa canal sur, somera depresión que deja a la izquierda las vías de escalada más conocidas.

Gilbo

Llegando a la canal sur.

Gilbo

Descenso por la canal sur.

En los tramos iniciales y finales de la canal, los destrepes no son fáciles (III). Hay que contar también con un cierto riesgo de caída de piedras.

Gilbo

Resaltes en el tramo inferior de la canal sur.

Una vez en la base de la pared, un relajante paseo nos devuelve a Horcadas.

Vistas desde la cima

Distancia (total) 6,4 kilómetros
Ascensión acumulada 570 metros

Mapa de la ruta Track
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