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La Torre de la Celada (ascensión desde Cordiñanes con subida opcional a la Torre de la Palanca)

Al noroeste de la Palanca, sobre los abismos del Pamparroso, se yergue una recóndita montaña, un señalado jalón donde el cordal del Llambrión se divide en dos ramales que caen sobre el Cares dibujando la canal de Moeño. Se trata de la Torre de la Celada.

Torre de la CeladaLa Torre de la Celada vista desde la canal de Trea.

Torre de la CeladaLa Torre de la Celada desde Ostón (clic en la imagen para ampliar).

Vista desde el noroeste, la Torre de la Celada tiene las hechuras propias de la montaña perfecta: una pirámide de aspecto inaccesible y desafiante. Demasiado desafiante. Tanto, que la ruta normal de ascensión discurre precisamente por la vertiente opuesta.

Torre de la CeladaLa Torre de la Celada vista desde la rampa de Coello.

LlambriónEl sector del Llambrión con la Torre de la Celada a la izquierda. Fotografía tomada desde la Torre del Friero.

torre de la CeladaLa Torre de la Celada desde la Torre de Salinas.

La subida a la Torre de la Celada desde Cordiñanes es una ruta compleja, larga y muy dura. Se recomienda hacerla en dos jornadas, pernoctando, por ejemplo, en Collado Jermoso.

Collado JermosoCollado Jermoso.

Desde Cordiñanes (870 m), por la Rienda, la canal de Asotín, el atajo de la canal Honda, las Traviesas y el argayo Congosto, me pongo en Collado Jermoso (2.060 m, 5 km). Para una descripción detallada de esta parte de la ascensión, véase la ruta Ascensión a Collado Jermoso desde Cordiñanes.


Desde el refugio de Jermoso, tiro por el camino de las Colladinas durante medio kilómetro. Al llegar a un cruce, cojo a la izquierda el sendero señalizado a Tiro Callejo y la Torre de la Palanca.

Torre de la CeladaLa desviación a la Palanca.

La trocha, marcada con hitos y pintura amarilla, enfila al noroeste y supera un primer resalte fácil.

Torre de la CeladaEl primer resalte.

Por encima del resalte, el camino se divide (2.250 m, 5,9 km): la senda de la derecha (señalizada con pintura amarilla) se dirige a Tiro Callejo; la de la izquierda (marcada solo con hitos) se encamina a la Palanca. Esta última, que es la que me interesa, mantiene el rumbo noroeste para acercarse a las paredes de la Torre Delgado Úbeda.

Torre de la Celada

Torre de la CeladaDetalle del itinerario entre el primer y el tercer resalte.

Un incómodo pedrero (que se cruza mejor por las huellas de paso más altas) me deja junto a las paredes. Tras superar un segundo resalte (I), prosigo el ascenso pegado a ellas, siguiendo una llamativa hilera de rocas rojizas que me lleva rumbo noroeste.

Al pie de la Torre Diego Mella, me topo con el tercer resalte (I+). Luego, tras ganar unos metros por una estrecha faja ondulante, la senda vira a la derecha (este) para sortear, llaneando, las estribaciones orientales de la torre (2.475 m, 6,5 km).

Torre de la CeladaVista hacia atrás del itinerario desde el tramo horizontal.

El descanso dura poco, y, enseguida, retomo el ascenso por una pendiente de piedras finas. Un poco más arriba, abandono el camino a la Palanca (que, desde aquí, se puede alcanzar en cuestión de minutos), y, sin encaramarme a la divisoria del cordal principal, tiro hacia la izquierda para trasponer el cordal transversal de las torres Diego Mella, Delgado Úbeda y Peñalba (2.540 m, 6,7 km).

Torre de la CeladaEl itinerario desde la desviación en el camino a las Colladinas hasta la divisoria del cordal de la Torre Diego Mella.

Torre dela CeladaPosible vía de aproximación a la Collada Celada desde el cordal de la Torre Diego Mella.

Comienzo a perder altura en dirección a la Collada Celada, que se encuentra algo lejos todavía y unos 130 metros más abajo. Avanzo por terreno áspero y apenas señalizado, pero sin grandes complicaciones; solo su tramo inicial, muy pendiente y de roca quebradiza, plantea alguna duda. Voy descendiendo por debajo de la divisoria del cordal principal hasta que, a unos 2.425 metros de altitud, al aflorar una faja rocosa que entorpece el faldeo que vengo realizando, subo a la divisoria (2.450 m, 7,2 km). Ya en lo alto del cordal, rodeo por la izquierda el promontorio (algo abrupto) que antecede a la Collada Celada (2.408 m, 7,5 km).

Torre de la CeladaEn esta fotografía, tomada desde la Torre de Arestas central, se aprecia la larga loma que une la Palanca con la Torre de la Celada, loma que hay que recorrer en su totalidad por alguno de los dos itinerarios que se describen.

Si este tramo no se ve claro, en lugar de cruzar el cordal de la Torre Diego Mella, se puede subir directamente a la divisoria del cordal principal (desde aquí, la cima de la Palanca se alcanza también enseguida), para, tras sortear un primer obstáculo por la izquierda, seguir descendiendo por la cuerda hasta la Collada Celada.

Torre CeladaLas dos posibles vías de aproximación a la Collada Celada desde la zona de la Palanca. Fotografía tomada desde la cumbre de la Torre de la Celada.

Torre CeladaEl grupo del Llambrión visto desde la Robliza.

Entre la Collada Celada y la cima se interpone el escarpado contrafuerte oriental de la montaña. Para esquivarlo, desciendo por terreno fácil de tierra y piedras con la intención de rodearlo por la izquierda (suroeste).

Alcanzo de esta forma una terraza terrosa que corre por la ladera del contrafuerte, pero que no acaba de cruzarla, interrumpida por un inoportuno espolón imposible de flanquear.

Torre de la CeladaItinerario desde la Collada Celada hasta la parte superior del espolón.

La única forma de pasar al otro lado del espolón es superándolo por arriba. Trepo por la fisura que forman el espolón y el resto de la montaña. En el acceso a la fisura (una llambria con suficientes agarres y apoyos) y en sus primeros metros, se encuentran los pasos más difíciles de la ruta (II+). Luego, las complicaciones disminuyen (I/II). Asciendo directamente, sin desviarme a la derecha, hasta llegar a la altura de la parte superior del espolón.

Torre de la CeladaLa ruta de ascensión a la Torre de la Celada. Fotografía tomada desde el Friero.

Sin necesidad de llegar a la cresta de la montaña, realizo una corta travesía hacia la izquierda y me encaramo al espolón. Acto seguido, desciendo hacia el otro lado por una ladera de tierra y piedras sueltas, poco expuesta aunque muy pendiente.

Cuando el terreno lo permite, me dirijo hacia la canaleta rojiza que tengo enfrente, sin separarme demasiado de la roca firme. Por la canaleta, con facilidad, accedo a la arista (2.435 m).

Torre de la CeladaLa cima de la Torre de la Celada.

En el cresteo hasta la cumbre (poco más de 100 metros), me encuentro un par de pasos algo aéreos, el último de los cuales es un bloque que hay que destrepar, lo hago ligeramente por la izquierda (II+).

Torre de la CeladaVistas desde la cumbre hacia el sur.

Torre de la CeladaEl Cornión y, en primer plano, las Torres.

Torre de la CeladaEl grupo de Cerredo.

Torre de la CeladaEl sector de la Torre de la Celada visto desde la canal de Trea.

Enclavada sobre el Cares, el Hoyo Grande y la canal de Moeño, frente al Cornión, Torrecerredo y el Friero, las vistas desde la remota cumbre de la Torre de la Celada (2.459 m, 7,8 km) ponen el brillante colofón a una de las rutas más representativas de la caótica naturaleza de Picos.

Distancia (total) 15,7 kilómetros
Ascensión acumulada 2.120 metros

Mapa de la ruta Track
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